DE PARQUES, HÉROES OLVIDADOS, PAZ Y SERENO RECUERDO - La senda de Sulus
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DE PARQUES, HÉROES OLVIDADOS, PAZ Y SERENO RECUERDO

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DE PARQUES, HÉROES OLVIDADOS, PAZ Y SERENO RECUERDO

El Parque del Oeste de Madrid es un delicioso y frondoso recinto que, en forma de L, discurre en paralelo primero al paseo de Rosales y, después, al de Moret. Solo las menguadas aguas del Manzanares lo separan de ese pulmón de la capital que es la Casa de Campo. Hoy es un lugar de paz y amor, de paseos al atardecer y de idas y venidas de estudiantes de la Universitaria.

No siempre fue así. Por estas fechas, hace 80 años, una compañía de Regulares de Alhucemas establecida en unas trincheras cercanas a las Residencias de Estudiantes sufrió la voladura de tres enormes minas y el ataque de un fogueado y valiente batallón del Ejército Popular de la República. La guerra incivil vivía su segundo año y los españoles se mataban por toda la geografía de nuestro país con una saña difícil de imaginar.

De los algo más de cien hombres de la compañía, solo quedaron en pie menos de cincuenta soldados, que defendieron denodadamente en lucha cuerpo a cuerpo su posición y lograron, incluso, contraatacar, llegando a la actual esquina de los paseos de Rosales y Moret. Tras un día de combate intenso, el parque apareció lleno de muertos y heridos de ambos bandos. El capitán al mando de los Regulares de Alhucemas recibió la Laureada Individual, la más alta consideración del Ejército español. Nunca llegaría a lucirla, pues murió pocos meses después en el frente de Teruel.

Sus últimos recuerdos fueron para su familia, para su asistente –herido de gravedad y para quien solicitó atención médica antes de que los médicos pudieran ocuparse de él mismo- y para un soldado de la República, cuya chapa de identificación conservaba pues le había prometido en aquel combate del Parque del Oeste hacérsela llegar a su familia terminada la guerra. Se llamaba Antonio Vaquero Santos y su nombre, como el de tantos otros, merece ser reivindicado antes de que la Historia se trague el recuerdo de todos ellos, nuestros antepasados puestos ante el abismo de la peor de las desgracias: una lucha entre hermanos, fratricida, acaso fraterna, al decir de don Miguel de Unamuno.

Para saber más:

http://www.libreriale.es/libro/regulares-de-alhucemas_224002

 

 

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